El mismo kilo de cebolla cuesta S/ 2.00 en un mercado del Callao y S/ 4.29 en un supermercado a quince minutos. Precio Justo reúne lo que los vecinos ven en el cartel y te lo muestra antes de que salgas de casa.
Gratis. Consultar precios no necesita cuenta.
No hay encuestadores ni acuerdos con tiendas. Los precios los pone la gente que ya está haciendo su mercado, y la aplicación se encarga del trabajo pesado.
Cuando estés comprando, tómale una foto al cartelito del precio. No escribes nada: la inteligencia artificial lee el número y la presentación por ti.
Busca el producto y mira dónde está más barato en tu zona, ordenado por cercanía y por qué tan reciente es el dato — si es de hace dos horas o de ayer.
Cada precio que reportas suma puntos, y cada semana los vecinos con más puntos reciben un premio en efectivo por Yape o Plin.
Una aplicación de precios colaborativos se cae el día que alguien puede inventarlos. Por eso la mitad del trabajo no está en mostrar precios, sino en comprobarlos.
Un modelo de visión interpreta la foto y extrae el precio, el producto y la presentación — kilo, unidad, docena. También distingue el precio de oferta del que exige tarjeta de socio, que es donde la gente se confunde.
De cada imagen se guarda una huella criptográfica. Reutilizar la misma foto en dos reportes, o fotografiar la foto de otro, se detecta de inmediato.
El sistema calcula si el viaje entre dos lugares era físicamente posible en el tiempo transcurrido —caminando o en transporte— y marca lo que no cuadra para que una persona lo revise.
La máquina señala; no condena. Los casos dudosos los resuelve una persona, y un precio rechazado por falso le cuesta puntos a quien lo puso.
Precio Justo crece donde hay vecinos reportando. Esta es la cobertura real de hoy, y cada lugar nuevo lo abre alguien que fue a comprar.
Precio Justo está en pruebas cerradas con vecinos del Callao antes de abrirse a todos. Si quieres entrar al piloto o tienes una consulta, escríbenos.